Los salvapatrias
siempre encuentran un enemigo al que combatir y
los salvadioses
florecen como la mala hierba, pero
los salvaideales
no murieron contigo, Miguel;
perecieron empachados de bienestar
y hoy hacen revoluciones globalizadas
detrás de una pantalla,
creando soflamas que encienden calles vacías.
Pero desengáñate pueblo,
no quieren tu liberación,
lo que quieren es no quedarse sin Internet.
Lejos quedaron los días que paseabas tus versos
entre sembrados;
pastoreando sueños.
Hoy son tiempos sin fronteras
donde las palabras viajan a la velocidad del sonido,
donde lo menos real es la imagen que vemos:
"la realidad maquillada";
donde se castiga más por una foto robada de un teléfono
que por quitar decenas de vidas en un colegio.
No queremos héroes ni mártires,
se impone un regreso a lo verdadero
y para eso, Miguel,
necesitamos tus versos.
(MariluzGH)
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1000 poemas a Miguel Hernández



