13 de octubre de 2026

Bebé gigante

Bebé gigante - Leonora Carrington -
óleo sobre lienzo - 1947 
Edward James Foundation. Sussex, UK

Dueles 
como si hubiese existido 
una causa
como si hubiese tenido 
un motivo
como si hubiese querido quererte
como si tú me hubieses querido
Dueles
como solo duele lo perdido
como si al soñarte hubiese despertado
y descubrir que nunca has existido
─que ni siquiera me amaste─
pero yo, soñando, bebé gigante
te he amado libre
 y enamorado.

Mariluz GH


11 de enero de 2026

Composición gris y roja

 

Composición gris y roja - Serge Poliakoff 
1964 - óleo sobre lienzo 
Musée National d'Art Moderne, París


Y el aire se rompe
dentro de los pulmones,
son cristales que se burlan
de "tu" indefensión.
Pero no estás indefensa...
es "ella".
Eres tú a quien han robado el aire
y estás malherida
eres tú quien respira 
porque quieres seguir viva.

Duele la luz
que estuvo en un tris de cegarte
en un centímetro de vida ausente
a un milímetro de la muerte.

Y el aire te rompe
rozando tus costillas rotas,
pero aún tienes fuerzas para vivir
para seguir soñando que el miedo,
tu miedo,
es una composición gris y roja.

Mariluz GH

12 de marzo de 2025

Autorretrato

Autorretrato - Alberto Durero - 1498 - óleo sobre tabla
Museo del Prado,  Madrid


 Aprendí a abrazarme 
para no sentir
el vértigo frío del vacío.

Aprendí que "yo"
no significa soledad
y que "nosotros"
tampoco es compañía.

Aprendí que para dar
hay que saber pedir
y que pedir
no es necesitar.

Aprendí que el ruido
no es compañía
y que el silencio
no siempre sana.

Aprendí a perdonarme
—a ratos—
y otros tantos 
a no odiarme.

Aprendí a escucharme
para aprender a escucharte
y dejar hablar al corazón
para sanarlo.

Aprendí a quererte
pero todavía no sé demostrarlo.

Mariluz GH


19 de octubre de 2024

Vegetación otoñal

 

Vegetación otoñal  1800-1825 Sakai Hoitsu
tinta, color y oro sobre seda
Seattle Art Museum, Seattle, Washington


Serpentea el agua entre las piedras
y la vegetación otoñal;
caracolea sobre las hojas
—aún verdes—
de los árboles limpios y brillantes.
Ha llovido.
En mi ventana se ha colado
una gota de vida
que se desliza lentamente
y un arcoíris minúsculo
ilumina mi tarde de lluvia.

Quisiera saber el lenguaje de la lluvia;
que me contara de qué ojos ha brotado;
desde qué océano ha subido a esa nube
hasta llegar a mi casa.
Pero no tengo facilidad para los idiomas
y sigo mirando su recorrido.
Tal vez ella 
—la gota de lluvia—
tampoco sabe otras lenguas;
tal vez tenga miedo de que yo la atrape
y quede prisionera
—como yo—
tras los cristales.
Mientras llueve fuera.

Mariluz GH