Turrón blando y papas fritas,
algodón de azúcar rosado
en el vestido y los dedos pegado.
La mujer descabezada
con una firma en la frente,
el hombre que escupe fuego
y el encantador de serpientes.
Caballos, cisnes, carrozas...
gira que gira el tiovivo,
gira la Noria volando,
gira la Noria volando,
gira calmada la Ola
y el Látigo, desatado...
y al final del recorrido
el Tren de la bruja y su escoba.
Regaliz en los bolsillos
y plumillas despuntadas,
diminutos lapiceros
y gomitas recortadas.
Encajes almidonados
y lazos de terciopelo
jugando a diosas guerreras
y no a princesa de cuentos.
¿En cuál de las vueltas del tiovivo
se me quedó la infancia...
la Madame Curie de los sueños
y el Toro Sentado de los juegos?
(MariluzGH)

