17 de febrero de 2022

El estudio rojo

 

El estudio rojo - Henri Matisse - 1911 - óleo sobre lienzo
Museum of Modern Art, Nueva York

Se me suicida la voz y la esperanza
enemigas de la soledad y la tristeza,
no hay forma de reconciliarme
conmigo misma
convertida en patética sombra.

Se me suicidan las lágrimas
salpicadas de recuerdos no vividos.
El agresivo vacío de vida propia,
amargada por tanta mentira,
creando y creyendo pensamientos felices
que nunca llegaron a materializarse.

En el estudio rojo de mis sueños
se me suicida la felicidad.
Otro fantasma de la vida.


MariluzGH


5 de febrero de 2022

Mañana en París

Mañana en París - Pierre Bonnard - 1911 - óleo sobre lienzo
Museo Estatal del Ermitage. San Petersburgo

 
Esas pequeñas experiencias personales
son las que perduran a lo largo de los años.
Sin reclamar protagonismo
nos demuestran que son ellas
las que de verdad nos han moldeado:

· Aquella noche de insomnio
mientras la tormenta iluminaba la negrura
y el leve rugido de la lluvia 
—como una suave canción de cuna—
nos dejaba caer en el sopor del dulce sueño.

· El día que viste dos veces amanecer,
separados por unas pocas horas
y miles de kilómetros de agua salada,
en dos continentes
y una misma lengua.

· El primer beso soñado.
La primera caricia.
El primer adiós definitivo.
La última lágrima sin motivo aparente...

· O ese caramelo en el escaparate,
inalcanzable
como la mañana en París
que tantas veces has imaginado vivir
y que nunca te atreves,
tal vez,
para que no se rompa la magia
y el sueño se convierta en pesadilla.

Pequeños regalos,
inofensivos en apariencia,
que hacen de un aburrido día
una especie de milagro: 
la vida.

Mariluz GH


20 de enero de 2022

Residuos tóxicos

 



Aprendí a resetear el corazón,
borrar todas las opciones previas
para liberarlo de prejuicios,
limpiarlo de bloqueos
y residuos —tóxicos— no vitales
para dejarlo volar,
si no libre,
al menos sin ataduras existenciales.

Mariluz GH


3 de enero de 2022

Oro

Oro - Neo Rauch - óleo sobre lienzo - 2003
David Zwirner Gallery, Nueva York

 Hemos crecido en la tranquilidad,
en la seguridad
—con brillo de oro—
de un mañana próspero.
Y de pronto
la verdad nos da en la frente;
no hay evidencias de creer 
en una salida.
Cualquier salida.
Pero digna.

Hemos aprendido a usar palabras
acuñadas en un pasado lejano,
pero siempre nuevas:
libertad, muerte, enfermedad,
pandemia, contagios,
más libertad, aislamiento,
más muerte, 
miedo, vacío, silencio,
más libertad,
más muerte...
y vacuna,
—vacunas para todos—
y antivacunas:
los nuevos profetas del egocentrismo,
incultos y egoístas
que propician más contagios,
más muertos, más aislamientos
en nombre de la palabra
—y bajo una bandera—
que no les pertenece:
Libertad.
La misma libertad
que nunca han comprendido
porque los egocéntricos 
—con su brillo dorado—
solo se comprenden a ellos mismos.

(Mariluz GH)