Las arrugas moldean mi mirada,
definen mis ojos rajados
y lo que ayer eran surcos de sorpresa
se han convertido en años.
Las canas que al alba eran de identidad
al atardecer son de madurez.
Mis pasos lentos -de calma-
hoy son dañados pasos sin alma.
La sonrisa fresca y pronta a la carcajada
hoy es un rictus, una mueca sin cara
Ayer se llevó lo mejor,
hoy, sin ser lo peor, no me gusta
¿dónde estaré mañana?
(MariluzGH 28-12-09)

