Entre sus patios anduve
y en el sonido del agua
-que miles de voces guarda-
reconocí los suspiros
de quien se perdió la Alhambra
. . .
A la sombra de columnas
y entre arcos encerrada
-como la luz en la ermita-
quedó mi alma,
enamorada de la Mezquita
. . .
Rampas que ascienden al cielo,
y por estrechos pasadizos
-como recodos del alma-
voy descubriendo misterios
de la Giralda
. . .
Me alimenté de tu sal
y por tus calles de plata
-donde la música estalla-
me embadurné de colores
que se escaparon del Falla
. . .
De tus raíces profundas
Gibralfaro se levanta
-y una torre inacabada-
la manquita,
robó sombra a la Alcazaba
. . .
No caminé por tus calles
ni conozco monumentos
-no por olvido-
pero navegué entre olas
de tu océano de Olivos
. . .
Oasis en el desierto
la casi siempre olvidada,
-arena y luna de plata-
donde parten mis raíces
cerca del Cabo de Gata
. . .
Si como estatua acabara
por mis andares inciertos
-que a nadie le cause pena-
llevadme a la Gruta de las Maravillas,
en Aracena
(MariluzGH)

