18 de marzo de 2013

La joven de la perla

La joven de la perla - Jan Vermeer - 1666
óleo sobre lienzo - Mauritshuis, La Haya

Me sentaré al portal
en el frescor de la tarde,
cuando los rayos del sol
buscan refugio en el horizonte 
y el estallido del rojo en el poniente
despierta todos los sentidos.

Me sentaré a esperarte
como cada vez que recuerdo tu nombre
sin importar las ausencias,
sin esperar efímeros regresos,
solo por el placer de sentarme
y dejar que el aire mueva mis cabellos
hoy grises y ayer color azabache;
y dejar que las sombras me abracen
sin miedo a la noche.

Me sentaré a mirar las gaviotas
presurosas regresando a la playa,
bailando la danza del fuego
del horizonte que arde sin quemarse.

Me sentaré con un libro en las manos,
cualquier libro que mantenga las manos quietas,
y buscaré la palabra exacta
para ese momento de mágica muerte,
cuando quien muere es la tarde
y alguna vez, la esperanza.

Me sentaré a recordarme
en aquellos estados de vigilia constante
cuando tu te escapabas de mi lado para verla,
cuando yo dejé de amarte,
cuando encaneció mi pelo
y dejé de ser: la joven de la perla.

(MariluzGH)


12 de marzo de 2013

El despertar de la conciencia

El despertar de la conciencia - William Holman Hunt - 1853
óleo sobre lienzo - Tate Collection, Londres

Busco sin encontrar el equilibrio;
lo que me sale al paso
me revela que no existe.
Pero yo sigo buscando.

Es el despertar de la conciencia.

En la fría tarde,
cuando el frío arrecia,
escucho los mismos lamentos.
Sin mirar, no se distingue quién gime
porque el dolor no entiende de banderas,
y la misma indignación 
los enfrenta a una única verdad:
son iguales.
Idénticas marionetas 
utilizadas para el enriquecimiento de unos pocos
a costa de demasiados.
El humo del cigarro salva más vidas
que las palabras de los mandatarios.

La misma ignorancia de siglos
se cierne sobre el mundo "civilizado".
O conmigo o contra mi
gritan los dictadores airados
y el mismo axioma cuadricula a los literatos,
capaces de ver la mota en ojo ajeno
sin percatarse de su viga 
que los tiene ciegos.
La misma incultura de siglos
nos empuja al 
"Conmigo o desterrado".

Mientras llenamos la panza
el mundo externo se seca
y nuestras migajas
-lejos de alimentar-
engendran nuevas guerras.

O conmigo o contra mi
¿por qué no admitir ambos mundos?

Mientras los muertos son los hijos de otros,
mientras son otras madres las que lloran
qué fácil es decir:
o conmigo o contra mi...
pero aquí no hay dos señores a los que servir
sino dos pueblos por aniquilar.

Mientras las mentiras sean dichas por los intelectuales
-fríos y acartonados por la soledad de la hoja en blanco-
el pueblo llano no encontrará el camino.
¡Claro que podemos ver y mirar con un solo ojo!
pero la realidad, en su justa perspectiva,
necesita de ambos
sin cortinas y a la misma distancia.

Ni contigo ni contra ti.
Ni contra mi ni conmigo.

En el despertar de la conciencia
El muerto existe 
porque tiene rostro,
nombre,
familia
y no una bandera sobre la cara.
Negarlo es condenarnos a una guerra enferma.
¡Como todas las guerras!

(MariluzGH)

10 de marzo de 2013

Dominio de la ruptura

Dominio de la ruptura - Sigmar polke - 1998
técnica mixta sobre tejido de políéster
Albright-Knox Art Gallery, Buffalo

Ninguna filosofía puede demostrar
que el desamor se combate amando.
¿Cómo curar mis heridas
si tu me ignoras y yo te amo?

Nuestros mundos
-por opuestos-
se atraen con lujuria
pero sin amor.
Demuestro la inutilidad de tus largas frases
frente a una mirada
que lo dice todo
y un roce que no dice nada.

Pero acabo mi penar vacío.
No más silencios ni sumisiones.
Nada de caricias soñadas.
Voy al encuentro con la Vida.

Romperé viejas ataduras convencionales;
hipócritas tradiciones
enmascaradas de cultura.
Renuncio al sofocante ministerio
y declaro mi total Dominio de la ruptura.

(MariluzGH)

4 de marzo de 2013

Tengo ganas de amor

Tengo ganas de amor - David Hockney - 1961
óleo sobre lienzo - Royal College of Art, Londres

Somos tan perfectamente imperfectos
que en lugar de regocijarnos en el amor
nos convertimos en tristes posesos.

Tememos volver a la soledad
y atamos al amor que nos hizo libres
aprisionando su propia libertad de movimientos.

Queremos ocultar la belleza
que nos hizo particularmente bellos a través de sus ojos
y les encerramos entre paredes doradas.

Callamos la dulce melodía de su voz
que nos cautivó al escucharla
para que otros no sucumban.
Cuando es el amor el que convierte las palabras en canto 

Tengo ganas de amor.
Pero.
Somos tan estúpidos
que no gozamos del amor.
Lo matamos.

(MariluzGH)