7 de abril de 2010

Al mar: En las alas de mi canto


Recordé una hermosísima melodía de Mendelssohn llamada "En las alas de mi canto" que he añadido al reproductor de música que tiene el blog. Podrías seleccionarla para escucharla mientras lees este minirrelato especial.
_____________________________________________

- Algo me dice que siga sus movimientos...
Ha saltado el muro de la escollera con ágiles movimientos, dejando deslizar sus piernas hasta posarse en las rocas. Va de una a otra sin mirar donde pisa, con la vista perdida en el mar.
Su melena rojiza, de rizos incontables, da a su cabeza una corona de majestuoso porte. La edad es indefinida en la distancia que nos separa, pero diría que es joven. De piel muy blanca.

Lentamente ha dejado sobre la arena lo que llevaba en sus brazos y, sin detenerse, se quita los zapatos y los pone -perfectamente alineados- con el bolso y sobre ellos la pashmina que cubría sus hombros. Mira los dos paquetes transparentes y por fin distingo el contenido, son flores... flores rojas y blancas.

- Me sentía mal por saberme rompiendo su intimidad pero... había algo que me retenía allí, deteniendo mi obligado paseo.

El mar hoy está en calma, solo unas leves burbujas en la orilla rompen su quietud. Y hacia esa orilla plagada de rocas y piedras -que forma mi playa- encamina sus pasos, sosteniendo las flores como si de un bebé se tratara. Las mira un segundo... las besa y las lanza al agua. Allí se queda mirando cómo poco a poco, dulce y lentamente se van alejando.

- Un escalofrío recorre mi espalda y noto mis ojos empañados.

No distingo si reza, si llora, si dice adiós o tal vez hola, pero veo que se abraza.
Tan lentamente como se acercó a la orilla se retira y con la misma reverencia que quitó sus zapatos y bolso y pashmina, lo recoge todo en una mano y sin preocuparle si arrastran se encamina -ahora sí- a la escalera de acceso a la playa.

- He seguido su lenta marcha hasta que ha desaparecido por una de las calles que lleva a las casas... hoy era 31 de marzo de 2010.

(MariluzGH)
Safe Creative #1004075933668
_________________________________

Mendelssohn compuso esta canción inspirándose en estos versos de Heinrich Heine:

Te llevaré en las alas de mi canto,
te llevaré muy lejos, dueño mío;
a la orilla feliz del Ganges santo
tengo un albergue espléndido y umbrío.

A la luz de la luna, en valle ignoto,
floresta yace allí, fresca y lozana,
donde la flor pura del sagrado loto
espera fiel a su amorosa hermana.

Allí charlan las pálidas violetas
y a los astros sonríen cariñosas;
allí dicen, en pláticas discretas,
sus cuentos aromáticos las rosas.

Allí, vagos rumores escuchando,
se para la gacela diligente;
allí, a lo lejos, con murmullo blando
fluye del Santo Río la corriente.

Reclinados allí, mi dulce dueño,
a la trémula sombra de las palmas,
de paz y dicha celestial ensueño
disfrutarán unidas nuestras almas.

11 comentarios:

  1. Precioso relato,tan melancolico y misterioso... me ha deleitado enormemente.
    hermoso poema has dejado...
    cálida musica llena de sentimientos.. quizás sean penas, quizás añoranzas de tiempos ya pasados o también amores en el recuerdo... que rato más bueno he pasado leyendote..
    Gracias mujer andaluza
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Mariluz,la música de Medelson es una maravilla así como el poema de Heine tiene una dulzura infinita..!!

    Tu microrrelato está escrito con una maestría suave y amena,que engancha y emociona..Se intuye el drama interior de la joven,que lanza las flores al mar en recuerdo de personas amadas.

    Te felicito por tu excelente post,cuento,poesía y música complementándose y "dando talla de sobresaliente"

    Mi abrazo de cálida luna llena de abril,amiga
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  3. EL MISTERIO DEL DOLOR, DE COMO NOS IMPRESIONA VERLO EN OTROS, Y TAN CIEGOS QUE SOMOS CUANDO LO CARGAMOS, A VECES LA MISMA PENA NOS MANTIENE VIVOS, PARA HONRAR AL MISMO DOLOR.
    LA POESÍA Y LA MÚSICA, BELLAS, MUY BELLAS.
    UN ABRAZO QUERIDA AMIGA

    ResponderEliminar
  4. Ohh Mamiluz.
    Te seguí todo el tiempo.
    Y llegué hasta las escaleras.
    ...
    ...
    ...
    Me dio tristeza, nostalgia, me supo a lágrimas.
    Un abrazote, cuidate mucho sí.
    Besitos y más abrazos.
    Saludos a vos y a tu ladito.

    ResponderEliminar
  5. Sucedió realmente, ¿verdad? Así lo parece, desde luego. Se puede sentir su tristeza en tus letras, acentuada con esa preciosa música de fondo...

    Besos.

    ResponderEliminar
  6. ¡Bellísimo el conjunto que nos traes en tu entrada, Mariluz!

    No podrías haber escogido una música más emotiva para acompañar el bello y melancólico relato.

    Me queda la curiosidad de saber si ocurrió en verdad lo que relatas. De todas formas, tu maestría al contarlo, hace que lo hayamos vivido en primera persona.

    El poema, sublime. Has derrochado un gusto exquisito al ofrecernos este trío artístico, amiga.

    Ha resultado un inmenso placer, pasar hoy por tu casa.

    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  7. Querid@s amig@s primero de todo ¡gracias por vuestra fidelidad! y sí, ocurrió realmente así, el miércoles santo, durante mi paseo. Me emocionó tanto que debía compartirlo y con una música específica.

    Me hace feliz comprobar que he sabido transmitir lo que sentí.

    Besos y abrazos para tod@s

    ResponderEliminar
  8. Cuando un poeta canta estamos en sus manos: él es el que sabe despertar en nosotros aquellas fuerzas secretas; sus palabras nos descubren un mundo maravilloso que antes no conocíamos.

    Novalis

    Un hermoso fin de semana te desea...

    María del Carmen

    ResponderEliminar
  9. Hermoso relato, que lo hace mas encantador la melodía.
    Con dejos de nostalgia, camino por tu espacio que me llena de emoción.

    ResponderEliminar
  10. Gracias querida Mariluz por compartir ese mágico momento que viviste y gracias por repartir belleza.
    saludos

    ResponderEliminar
  11. El relato deja un dulce pero melancólico sabor, tal vez le falten horas al reloj, y eso de la edad es indefinida por las distancias.

    Algún día llegaremos, algún día....

    Un abrazo inmenso atento en cada verso tuyo.

    Shalom Laj.

    ResponderEliminar